Segunda entrega de La corona de oráculo, una trilogía Grimdark de Carlos di Urarte donde acompañaremos a Leo en sus desventuras hasta el cadalso.
«Un milagro», murmuraron las más devotas. «Una mierda de milagro», pensé yo.
Eloisa aguantó un día antes de morir por las heridas; Cristina, convertida en un despojo deforme y ennegrecido, sobrevivió con la mitad de su cuerpo quemado. El resto murieron en el acto. Fui el único que salió intacto.