Juegos de mesa abstractos
Hive, Onitama, Yinsh, Zèrtz, Crokinole, Rush Hour y otros juegos abstractos de estrategia, destreza y lógica para uno o dos jugadores.
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Sin tema, sin texto y casi sin azar
Un juego abstracto se queda con lo esencial: unas piezas, un espacio de juego y reglas que caben en una página. No hay historia que seguir ni cartas que leer, y casi siempre se juega con información perfecta: todo está a la vista de los dos jugadores, así que gana quien mejor lee la posición. Algunos llevan un tema de adorno, como los insectos de Hive o las artes marciales de Onitama, pero sin él el juego sería exactamente el mismo. De todos los géneros de juegos de mesa, es el que menos depende de la ambientación.
Cuatro familias en la misma estantería
Los milenarios
Ajedrez, go, shogi, damas o molino llevan siglos jugándose y siguen sin agotarse. El backgammon es la excepción con dados: el azar está ahí, pero a la larga gana quien mejor calcula los riesgos. Si quieres uno de ellos en estuche de madera, en versión magnética o en tablero reversible, échale un ojo también a los juegos de mesa clásicos.
Los modernos de dos jugadores
En las últimas décadas han aparecido juegos de mesa abstractos que se aprenden en cinco minutos y se juegan en veinte:
- Hive se juega sin tablero, con fichas de insectos que se mueven cada una a su manera, y sus expansiones añaden bichos nuevos: el mosquito, la mariquita y la cochinilla.
- En Onitama las piezas se mueven según unas cartas que van pasando de un jugador a otro, así que el movimiento que acabas de usar pronto estará en manos de tu rival.
- Yinsh, Dvonn y Zèrtz forman parte del proyecto GIPF, la serie de abstractos para dos del belga Kris Burm.
- Gobblet!, con piezas grandes que se tragan a las pequeñas, y Kamisado son buenas puertas de entrada para jugar con niños que ya piensan un par de jugadas.
Casi todos son duelos de veinte minutos, perfectos como juegos para dos jugadores que caben en un bolso.
Los de destreza
Crokinole y Passe Trappe comparten estantería porque tampoco tienen tema, pero aquí no basta con pensar: hay que apuntar bien con el dedo o con la goma. Tableros de madera, partidas rápidas y piques sanos en cualquier reunión.
Los retos para uno
Rush Hour, la serie IQ de Smart Games, las Torres de Hanoi o el cubo de Rubik son rompecabezas de lógica: un solo jugador y, en muchos casos, desafíos ordenados de fácil a endiablado. Gustan mucho a los niños que disfrutan resolviendo cosas por su cuenta, y si te atrae jugar sin rival, tienes más retos en los juegos de mesa para una sola persona.
Cómo elegir un abstracto
- Cuenta jugadores: la mayoría son para dos, unos pocos admiten más y los rompecabezas son para uno.
- Busca profundidad, no reglas: un buen abstracto se explica en cinco minutos y tarda años en dominarse.
- Si es para llevar encima, hay ediciones de bolsillo y de viaje, como Hive Pocket, que aguantan una mochila sin perder piezas.
- Si te apetece pensar igual de fuerte pero con tema, más jugadores y partidas más largas, el siguiente paso son los juegos de estrategia.