Juegos de mesa de animales y naturaleza
Juegos de animales y naturaleza para niños, familias y jugones, con aves, zoos, bosques, gatos, dinosaurios y ecosistemas.
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Primero, para quién es la caja
Los animales y la naturaleza acompañan al jugador desde la primera infancia hasta la mesa más exigente: en la misma estantería conviven un juego de pescar peces para niños de dos años y un zoológico que pide una tarde entera a jugones curtidos. Por eso, antes de fijarte en qué bicho sale en la portada, fíjate en para quién está pensada la caja. Los juegos de mesa de animales se reparten, más o menos, en tres escalones.
Para los más pequeños
Los primeros juegos de mesa de animales enseñan a esperar turno, contar y distinguir colores. La serie Mis primeros juegos de HABA empieza a edades muy tempranas, con piezas grandes y reglas que pueden ignorarse para jugar libremente. El Frutal es un clásico cooperativo: hay que recoger toda la fruta del huerto antes de que llegue el cuervo, y como se gana o se pierde en equipo, nadie llora al final. Con un poco más de pulso llegan los de apilar, como Animal sobre animal. Tienes más opciones de esta etapa en los juegos para niños desde 3 años.
Paisajes que se construyen en media hora
El segundo escalón es el de los familiares con colocación de losetas, fichas o cartas: reglas que se explican en diez minutos y bastante que pensar.
- Cascadia: eliges a la vez un hábitat y un animal, y puntúas según cómo agrupas la fauna en tu trozo de naturaleza.
- Harmonies: apilas fichas de colores para levantar montañas, árboles y ríos donde puedan vivir los animales de tus cartas.
- La Isla de los Gatos: encajas piezas en tu barco para rescatar gatos, una especie de tetris con mucho tema.
- Cubirds: un juego de cartas de pájaros, rápido y con mucha interacción, que cabe en cualquier bolsa.
Si es justo este peso el que buscáis, hay muchos más entre los juegos de mesa familiares.
Eurogames con alma de documental
En el último escalón, la naturaleza es el envoltorio de juegos de gestión muy serios. Wingspan es el más conocido: cada carta es un ave real con datos de su hábitat, y las que bajas al principio te dan cada vez más acciones. Ark Nova te pone a construir un zoológico moderno con proyectos de conservación y es bastante más exigente. Earth reúne flora y ecosistemas en una cuadrícula de dieciséis cartas, y Dominant Species enfrenta a mamíferos, reptiles o insectos ante la llegada de una glaciación, con partidas que pueden pasar de tres horas. Todos ellos comparten estantería con los juegos de estrategia, y varios, como Wingspan o Earth, se pueden jugar en solitario.
Gatos, dinosaurios y otros favoritos
- Gatos: casi un subgénero propio, de La Isla de los Gatos a El Festival de los Mil Gatos o Kyoto No Neko.
- Dinosaurios y fósiles: de una carrera familiar de raptores a Bone Wars, sobre la rivalidad entre dos paleontólogos del siglo XIX, o Mary Anning, que te pone a buscar fósiles en los acantilados ingleses.
- Para aprender jugando: Cardline Animales reta a ordenar especies según distintos criterios, y BrainBox Animales te da diez segundos para memorizar una carta antes de responder.
- Para dos: La Isla de los Gatos y Living Forest tienen versiones Duel diseñadas para parejas; hay más propuestas así entre los juegos para jugar a dos.