Juegos de mesa de fantasía
Juegos de mesa de fantasía con duelos para dos, mazmorras, campañas y Tierra Media, desde Clank! y Andor hasta HeroQuest.
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Del duelo de veinte minutos a la campaña de meses
Dragones, magos, mazmorras y reinos en guerra: los juegos de mesa de fantasía caben en cajas muy distintas. Una vez tienes claro que te tira la fantasía, la pregunta que de verdad decide la compra es cuánto tiempo quieres dedicarle a cada aventura: no es lo mismo una partida que se cierra antes de cenar que una historia que continúa cada viernes durante meses.
Partidas cortas
Fantasy Realms se juega con una mano de siete cartas que se potencian o se anulan entre sí, en un rato. Munchkin parodia las partidas de rol a base de zancadillas entre amigos, y en Clank! te cuelas en una mazmorra a robar tesoros mientras mejoras tu mazo, con la pega de que cada ruido que haces acerca al dragón. Mini Rogue mete toda una mazmorra en un puñado de cartas para uno o dos jugadores.
Cara a cara
Dice Throne enfrenta a héroes con sus propios dados y poderes, al estilo de un videojuego de lucha: Bárbaro contra Elfa Lunar, Monje contra Paladín, y todas las cajas se pueden combinar entre sí. Unmatched hace algo parecido con miniaturas y un tablero pequeño, y Duelo por la Tierra Media lleva el universo de Tolkien a una partida corta para dos. Son juegos para dos que se aprenden en una partida.
Aventuras y campañas
Las Leyendas de Andor es una entrada muy agradecida al cooperativo de fantasía: cada leyenda es un capítulo con su objetivo y un reloj que no perdona. Un paso más allá están las campañas, como Tainted Grail: La caída de Ávalon, fantasía oscura inspirada en el mito artúrico, o Kingdom Legacy, un reino para un solo jugador que va cambiando carta a carta. Para ganar o perder en equipo, tienes muchos más en los cooperativos de todos los tamaños.
Dungeon crawlers: lo más parecido al rol con tablero
Un dungeon crawler es un juego de explorar mazmorras con un grupo de héroes: abrir puertas, pelear con lo que haya detrás, mejorar el equipo y volver a bajar. HeroQuest popularizó la fórmula con un jugador haciendo de villano; Gloomhaven: Fauces del León cambia los dados por cartas de acción y es la puerta de entrada a la saga Gloomhaven; y Descent: Leyendas de las Tinieblas, Crónicas de Drunagor o Dark Souls suben el listón de producción y de exigencia. La diferencia con el rol es que aquí las reglas marcan qué puedes hacer en cada turno. Si lo que buscas es interpretar a tu personaje y que la historia no tenga límites, eso ya es terreno de los juegos de rol.
La Tierra Media, en todos los formatos
Tolkien tiene un rincón propio: la Guerra del Anillo para la gran estrategia, el duelo de dos ya mencionado, La Comunidad del Anillo como juego de bazas cooperativo y Viajes por la Tierra Media, una campaña guiada por una aplicación.
Tres avisos antes de comprar un juego de fantasía
- Las campañas piden un grupo estable. Si cada semana se sienta gente distinta, mejor un juego de partidas independientes.
- Muchas cajas grandes traen miniaturas sin pintar. Se juegan tal cual, pero si te animas, unas pinturas para miniaturas y un buen pincel las transforman. Y si lo que te engancha son las figuras en sí, Warcrow o Godtear son escaramuzas de miniaturas con reglas propias.
- Mira el idioma y si es una expansión. Bastantes ampliaciones de fantasía llegan en inglés y casi ninguna se juega sin su caja básica; las dos cosas aparecen en el nombre del producto.