Juegos de mesa de estrategia
Eurogames, colocación de trabajadores, gestión de recursos y juegos de conquista con títulos como Arnak, Tzolk'in, Seti o Kemet.
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Qué hace estratégico a un juego de mesa
En los juegos de mesa de estrategia la suerte pesa poco y las decisiones mucho: lo que haces en el turno tres se nota en el turno diez. Puede haber dados o cartas, pero sirven para plantear problemas, no para decidir quién gana. Y casi siempre hay una tensión de fondo que engancha: quieres hacer más cosas de las que te permiten tus acciones. Lo que cambia mucho de un juego a otro es la interacción: en unos te limitas a quitarle el sitio al rival, y en otros le invades el territorio.
El peso, la cifra que no viene en la caja
Los jugones llaman «peso» a la complejidad, y es lo primero que conviene mirar antes de comprar. La edad y la duración que marca la caja dan pistas, pero no lo cuentan todo:
- De entrada: reglas que se aprenden en una partida y decisiones claras. Catan o Mint Works, un juego de colocación de trabajadores que cabe en una lata de caramelos, son buenos primeros pasos, y el escalón natural si vienes de los juegos familiares.
- Medio: varias formas de puntuar y un plan que hay que sostener toda la partida. Las Ruinas Perdidas de Arnak, Everdell o Wingspan viven aquí, y suelen ser el punto dulce para grupos que juegan cada semana.
- Duro: muchas reglas, partidas largas y errores que se pagan caros. Tzolk'in, Seti o la Guerra del Anillo piden una partida de aprendizaje y alguien que se haya estudiado el reglamento. Son, sobre todo, juegos para mesas de adultos con la tarde libre.
Las grandes familias de la estrategia
Eurogames de gestión
Poca confrontación directa y mucha optimización: conseguir recursos, convertirlos en puntos y hacerlo mejor que el resto. Aquí caben la colocación de trabajadores (Tzolk'in y sus engranajes, Everdell), los motores de cartas que rinden más cada ronda (Wingspan) y los híbridos que añaden un mazo propio, como Arnak o Dune Imperium.
Conquista, negociación y asimetría
Aquí sí hay choque. En Diplomacy no hay dados y todo se decide negociando y traicionando; en Kemet los ejércitos no paran de pelear por los templos del antiguo Egipto; en la Guerra del Anillo cada bando juega con sus propias reglas y objetivos. Si te tira más la historia real, los juegos de guerra recrean batallas y campañas concretas.
Estrategia sin tema
Ajedrez, go o los diseños modernos para dos no necesitan historia: todo está a la vista y gana quien piensa mejor. Esa estrategia en estado puro tiene su sitio en los juegos de mesa abstractos.
Antes de dar el salto
- Idioma. Parte de estos juegos llega en inglés. Si el texto está en el reglamento y los componentes usan iconos, se sobrelleva; si cada carta lleva un párrafo, mejor en castellano.
- Jugadores. Un juego de estrategia a cinco puede tener mucho entreturno, ese rato que pasas esperando a que los demás decidan. Si soléis ser dos, busca títulos que brillen con pocos o mira directamente los juegos para dos jugadores.
- Expansiones. En los juegos grandes, las ampliaciones suelen añadir módulos nuevos (tableros, facciones, cartas) que suben el peso. Conviene dominar el juego base antes de mezclarlas.
- Jugar solo. Muchos eurogames incluyen un modo en solitario con un rival automático, ideal para aprenderte las reglas antes de explicarlas al grupo. Tienes más propuestas de este tipo en los juegos de mesa en solitario.